1. Parados con los pies separados al ancho de la cadera, nos tomamos unas respiraciones por la nariz y observamos cómo sentimos nuestro cuerpo, desde los pies hacia la cabeza.
2. Soltamos los brazos a los costados del cuerpo, realizamos un balanceo sutil hacia delante y hacia atrás, sin levantar los pies el peso pasa del talón hacia el metatarso, de adelante hacia atrás y luego hacia los costados, inhalando en el centro, exhalando cuando vamos hacia los costados, lo realizamos tres veces, sintonizando la respiración con el movimiento vamos hacia adelante- derecha- talones- izquierda dibujando una circunferencia, hacia un lado y hacia el otro, retornamos al centro repartimos el peso de nuestro cuerpo en los pies, en las piernas, flexionamos levemente las rodillas.
3. Colocamos la mano izquierda en…
