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Cuerpo, mente y emociones se encuentran integrados en el plan alimentario zen, porque el consumo de alimentos no es sólo un acto mecánico de nutrición, sino un momento de comunión con los frutos de la Naturaleza y un espacio de encuentro con los seres que, día tras día, nos acompañan en el camino de la vida. Sentirse mejor física y espiritualmente es la apuesta de la alimentación zen. Es un esquema de nutrición que tiende a lograr el equilibrio físico, emocional y espiritual a través de la selección de alimentos, así como con una forma cuidada de su consumo, de acuerdo con ciertas reglas y teniendo algunas recomendaciones en cuenta. La premisa de este tipo de dieta es que los alimentos naturales transmiten energías que son vitales para el bienestar,…
La reunión de la mesa El momento de sentarse a la mesa es un acto milenario que reunió, en torno a los alimentos, a miles de culturas en todo el mundo y en todos los tiempos. Si la práctica de comer en compañía sobrevivió a través de los siglos, es que su importancia para estrechar lazos de afecto y para generar bienestar emocional no puede dejarse a un lado. En la vida actual, la televisión, la computadora, las preocupaciones y el estrés quitan tiempo a la conversación pausada y consciente con las personas que coinciden, en tiempo y en lugar, alrededor de una mesa. Con frecuencia, los apuros, el cansancio y las múltiples obligaciones no permiten disfrutar de este encuentro sustancial tanto como se debería. La perspectiva zen estimula la…
La digestión es un proceso de asimilación física que implica la incorporación de energía a través de los alimentos. La energía beneficiosa, y el equilibrio yin-yang obtenido a partir de la comida permite alcanzar la paz interior. Por esa razón, es preciso que los alimentos se mastiquen bien antes de tragarlos. La cantidad de masticaciones sería de 50 para alimentos blandos y de 100 para los más duros. El desmenuzado que se realiza con los dientes ayuda a que el alimento se trasmute con mayor facilidad en energía. Muchas personas comen apresuradamente y prácticamente tragan los bocados enteros: con ello, hacen que el aparato digestivo trabaje con mayor dificultad y bloquee la energía que debería asimilar más rápido.…
Etapas del plan macrobiótico Es importante señalar que la dieta zen comprende varias fases que van de la más flexible a la más estricta: suele suceder que quienes desean avanzar en este estilo de vida comiencen por la versión más adaptada y finalicen con la tradicional, pero usted puede buscar el “escalón” dietético que mejor le convenga de acuerdo con sus actividades cotidianas, su edad, su sexo y, fundamentalmente, su bienestar integral. Las fases de la alimentación macrobiótica se estructuran en una escala que va del -3 al +7: del -3 al +2, la dieta consiste en una mayor cantidad de vegetales y una ración decreciente de alimentos de origen animal. Dada la prohibición antigua del budismo, que impedía el consumo de carnes rojas, estas fases son más proclives a…
YIN Y YANG son dos fuerzas dinámicas, siempre en movimiento, que generan equilibrios y desequilibrios: en el ser humano, cuando surgen las enfermedades, ello se debe a un defasaje entre estas dos energías. Por eso, la correcta selección de los alimentos en una dieta zen ayuda a recobrar la salud y la armonía perdidas. Los alimentos “representantes” Cada alimento natural tiene un tipo de energía yin o yang. La filosofía zen afirma que, para lograr un equilibrio integral, se deben consumir 5 alimentos yang por cada 1 yin. La energía yang es caliente, tonificante y tiende a la concentración. Los principales alimentos yang: Cereales no refinados: Son ricos en vitamina B y fibra. Contienen hierro, vitamina E y minerales. Legumbres: ricas en proteínas, hidratos de carbono y fibra. Además, aportan…
Comer únicamente cuando se sien ta apetito y beber sólo cuando se tenga sed. No beber durante las comidas. Los líquidos -en la menor cantidad posible- deben ingerirse después de cada ingesta; de lo contrario, diluyen el jugo gástrico, impidiendo que éste actúe eficazmente en el proceso de la digestión. Evitar los alimentos contaminados. Los contaminantes pueden ser colorantes, preservantes, edulcorantes, insecticidas, funguicidas, sazonadores artificiales, etc. Estos nocivos aditivos químicos se encuentran en la mayor parte de los fiambres, embutidos, gaseosas, mayonesas, dulces, pan común y alimentos enlatados, entre otros ejemplos. Optar par los alimentos frescos. Es conveniente comprar las frutas y verduras en forma diaria. Recordar siempre cuáles corresponden a la estación en curso para evitar la ingesta de aquellas variedades que se maduran artificialmente o son conservadas en…