La emocionante dedicatoria de Sebastiao Salgado y Lélia Wanick Salgado, su compañera de trabajo y vida, editora de toda la obra del fotógrafo, también de Amazonia, su nuevo trabajo (Taschen), es una maravillosa declaración de amor que comienza a mediados de los años ochenta, cuando Sebastiao Salgado entra por primera vez en contacto con los Yanonamis, uno de los grupos étnicos más grandes de Brasil. “Me hacía muchas preguntas antes de reunirme con ellos – dice–. Pensaba que sería un contacto difícil. Eran hombres, mujeres, familias cuyos antepasados habitaban esos bosques desde hace milenios. Estaban muy lejos de mí, eran seres humanos muy diferentes a mi. ¿Cómo se relacionarían conmigo, y yo con ellos? Dos horas después de conocerlos, me sentía como en casa. Conectá con mi comunidad del homo…
