Si en algún momento del año, uno sueña con algo, es con las vacaciones, con un calor en Madrid y el resto del mundo que desorbitaba el termómetro, no hubo más alegría que ese momento en el coche, en el que te veías dentro de esa inmensa bañera que es el mar. Pues en sueño se quedó, porque sí hubo mar, pero lleno de medusas y algas, con una temperatura de 30 °C, con lo cual mirábamos al mar todos los bañistas, playas llenas, como quien mira un escaparate lleno de dulces.
Ya habíamos comenzado este número que no es sostenible, ni ecológico, sino de personas, marcas, fundaciones, artistas, etc., que realizan un trabajo lo menos contaminante posible, no es sólo reciclar, es reducir, es buscar otras alternativas a productos…