Antioxidantes, anticoagulantes, diuréticos, desinfectantes... son una garantía de salud, sobre todo si se toman crudos. Pero guisados, acompañan, realzan y aportan un toque maestro a las elaboraciones
Cebollas
• Amarilla o tradicional. Es la más popular y versátil. De sabor suave y dulce, por su gran presencia de azúcar, resulta perfecta para freír y asar. En otoño, su dulzor se potencia. Inclúyela en estofados, sopas o guisos.
• Roja o morada. Suave, aunque con un toque picante, contiene muchos antioxidantes. Deliciosa en crudo e ideal para elaborar ceviches, enriquecer las pizzas, ensaladas y en el relleno de tacos.
• Chalota. Muy empleada en la cocina francesa y en la asiática, es aromática, de sabor suave con un toque de ajo (como si se hubiera fusionado con él). Se puede freír…
