Los tratamientos de adelgazamiento suelen fracasar porque es indispensable que el interesado se sienta motivado a modificar sus hábitos alimentarios por un largo período de tiempo, durante el cual la excesiva ingesta y el sobrepeso dejarán de constituir una necesidad emocional. Y eso, generalmente no ocurre.
Durante estos tratamientos, más del cincuenta por ciento de los pacientes sufren señales de nerviosismo, agresividad, irritabilidad, decaimiento y síntomas depresivos, que se pueden manifestar en forma de temores difusos, hasta llegar en algunos casos a un ataque de pánico.
Aquí te presentamos alternativas de dietas para personas no vegetarianas, que deberán realizarse muy eventualmente y luego de haber sido aprobadas por un nutricionista que conozca tu situación personal. Pero recordá que bajar de peso es una medida integral, que debe incluir transformaciones también…
