En uno de los últimos libros de Alice Ann Laidlaw, conocida como Alice Munro, Mi vida querida, publicado por la editorial Lumen en invierno de 2013, el año en que recibió el Premio Nobel, está la esencia de toda una andadura vital, iniciada en 1931 en un pueblo de Ontario, Wingham, y de toda una andadura literaria, iniciada con el libro de cuentos Dance of the Happy Shades (1968). En él se fraguan sus recuerdos autobiográficos de modo directo, con el estilo característico que la emparentó con Raymond Carver, ese otro cuentista de realismo seco, duro, áspero; de hecho, como dijo ella misma en el prólogo: «Las cuatro últimas piezas de este libro no son exactamente cuentos. Forman una unidad distinta, que es autobiográfica de sentimiento, aunque a veces no…