Cuando en junio de 2017, me puse al mando, por primera vez, del número 231 de Qué Leer, quien esto escribe no sabía mucho sobre revistas de libros. Era, sencillamente, una editora senior especializada en no ficción que aterrizaba en una publicación puntera del sector. No sabía mucho sobre cómo dirigir una revista, pero sí me apasionaban los libros y la posibilidad de compartirlos. Y al parecer, con eso bastaba… o al menos, así lo creía entonces.
Han pasado siete años y medio y, al hacer balance, recién iniciado este 2025, me asombro de lo enriquecedor y emocionante que es acceder a tantos títulos, a tantas promociones, a tantos premios literarios. Dirigir una revista como Qué Leer, con más de dos décadas de trayectoria, es un trabajo creativo, apasionante y…