Estimados lectores:
A la hora de cerrar estas líneas, el panorama no sigue muy halagüeño.
Seguimos pendientes de la pandemia, de los posibles confinamientos, de las posibles vacunas, de las (im)posibles medidas, de los destrozos económicos, del «y tú más» de unos y otros… Para aplaudir, vaya.
Sin embargo, hay esperanza: se siguen publicando libros (la añada de este segundo semestre es excelente, no se la pierdan, y si no saben qué escoger, den una oportunidad a esta revista); se siguen celebrando presentaciones de reducido formato y online, los premios literarios continúan su lógica comercial, y parecemos ser un poco más conscientes de que la cultura es de los pocos asideros que nos quedan. Y si hemos de confinarnos de nuevo, ni les cuento. Especialmente de cara a los más…