Mario Wannier, geólogo jubilado y uno de los autores principales de un estudio publicado en la revista Anthropocene, descubrió en 2015 algo muy especial que ahora se ha terminado de comprobar. Y es que había muchas incógnitas, tras la detonación de la bomba de Hiroshima, en la que en cuestión de segundos desaparecieron el 90% de los edificios de la ciudad japonesa. No en vano, surgen muchas incógnitas al respecto como que ocurrió con todo el aluminio, mármol, caucho o el acero inoxidable que formaba estas construcciones. Se trata de un misterio que ahora parece tener explicación.
Este geólogo se ha encargado de examinar en estos años la arena de diferentes lugares, y a catalogar su composición y analizar cada detalle. Pero en la arena de la playa de la…
