Elegantes, delgadas, rotundas, sobrias, divertidas, clásicas, conservadoras, minimalistas, sexis, modernas, limpias… Son muchos los adjetivos con los que a diario expresamos su personalidad: nuestras amadas tipografías. A través de ellas la comunicación visual se expresa; en algunos casos, incluso son ellas las únicas protagonistas. Conocer toda su inmensidad es casi imposible y tarea imprescindible para cualquier creativo que quiera contar con herramientas esenciales para el desarrollo de la profesión.
Cuando tratamos texto e imagen, en Gràffica solemos decir que las imágenes son nuestra banda sonora, mientras que la tipografía es nuestra voz en off. La tipografía conforma la voz del narrador; un narrador que puede ser grave o delicado, con tono arrogante o amable, con voz masculina o femenina.
Esa es una de las miles de funciones que tiene la…