El sonido es inherente al ser humano no solo de manera biológica, sino de manera social y cultural. El sonido nos informa, nos alerta, y nos ubica; pero también nos alegra, nos entristece, nos asusta, o nos motiva. Pero sobre todas las cosas, el sonido nos crea recuerdos, imborrables y atemporales.
Toda la generación de adolescentes nacidos en los años 90 y 2000 perdieron un trocito de su infancia este 2025. En esas tardes de verano con un ventilador al máximo, unos cascos con micrófono de teleoperador, y en la pantalla del ordenador un videojuego como World of Warcraft, Counter Strike o incluso Minecraft; muchos escuchaban al menos una vez cada tarde cinco notas en bucle, acompañadas de burbujeantes sonidos.
Este año, después de veinte años de servicio, Skype se…