El mundo está repleto de talento viviendo vidas ajenas, unas vidas que más que hacer brotar el talento, lo aniquilan. El entorno, las fuerzas fallidas y la suerte no encontrada tienen la culpa, pero a veces no es solo eso, también tiene que ver el no ser consciente de que el juego no está ganado tan solo con el derroche de talento o el ser muy bueno haciendo algo. ¿Cuántas personas talentosas en algún sentido habitan este planeta sin explotarlo? Ni idea, pero son muchas seguro.
Eso sí, nuestro sector no está falto de talento exactamente, justamente sucede lo contrario, aunque por desgracia no a todos los que son buenos les va bien. El problema, a la vez que reto, es la gestión de ese talento, tanto el propio como…
