MARIO: Aprendí que debo ser paciente y reconocer que todo tiene su tiempo. Que es bueno tener días malos, tristes, “festejarlos” y darles espacio. También he creído más en mí, he aprendido a ser coherente con mis decisiones, a estar solo; a reconocer que está bien tomarme tres segundos para respirar y disfrutar el hoy, dejando a un lado el futuro o pensar qué pasará.
VAL: Este año me enseñó la importancia de ponerme a mí primero, si no estoy bien conmigo no puedo estar bien con los demás. Aprendí a soltar las cosas que no puedo controlar para encontrar mi paz.
TAM: Aprendí que ir a terapia cambia mi perspectiva de la cosas y que ser feliz depende solamente de mí.
SANTI: A reconectar con tus orígenes para seguir…
