Hubo un soldado ateniense, Filípides, que tras recorrer los 38 kilómetros que separaban las ciudades de Maratón y Atenas informó que los suyos habían ganado la batalla de Maratón y, por tanto, las Guerras Médicas. Después de esto falleció. Se dice que durante el recorrido se fue hidratando con zumo de sandía y lo que le iban ofreciendo los lugareños. Años más tarde, hubo un gudari vitoriano que tras recorrer los parques de Salburua, Zabalgana, el Prado y el bosque de Armentia, se dirigió hasta la plaza de la Virgen Blanca para anunciar a su patrona y allegados que había conquistado Europa. También se dice que durante el camino fue bebiendo agua, geles, isotónicos y el vino que le iban ofreciendo los bodegueros de las comarcas españolas. En un principio…
