ENTRENAMIENTO
Estrenarse en una distancia y hacerlo con buenas sensaciones es algo fantástico. Pero si además añades que ganas la carrera, la ecuación resulta maravillosa (e inalcanzable para la mayoría). Eso le ocurrió a Irene Sánchez-Escribano en Castellón, el pasado mes de agosto, cuando decidió ponerse un dorsal para competir en una prueba que no es la suya, los 5.000 m. “He aprovechado esta inusual temporada para debutar en una distancia que que a nivel de esfuerzo se asemeja a la mía, los 3.000 m. obstáculos”, explica una atleta que, entrenando, no hizo “más de 5 kilómetros en los entrenamientos de series”. Por ejemplo, la toledana, pupila destacada de Antonio Serrano, nos relata dos de las sesiones clave antes del debut: una de tres repeticiones de 1.500 m más dos…
