La importancia de la nueva Rusia, que actúa cada vez con mayor descaro, hace que sea más relevante que nunca conocer y entender a su ambicioso líder. Las numerosas reformas internas que Vladímir Putin ha puesto en marcha han ayudado a desvelar el potencial de un país cuya primera experiencia con la democracia, tras la caída de la Unión Soviética, vino envuelta en crimen, pobreza e inestabilidad. Su talante, por otro lado, ha dado paso a un nuevo autoritarismo, inflexible en su brutal represión de la disidencia y muy asertivo, desde un punto de vista político y militar, en regiones como Crimea y el Próximo Oriente.
El nuevo zar es la crónica del ascenso al poder de Putin, desde su infancia en Leningrado, en la más absoluta de las pobrezas,…
