Tengo un problema de conciencia que se activa cada vez que la Auditoría Superior de la Federación informa que hay “inconsistencias o posibles irregularidades” por miles de millones de pesos.
Como lo documentan los medios de comunicación cotidianamente, hay montonales de dinero extraviado, perdido, pignorado, sustraído, evacuado, desvanecido, invisibilizado o francamente saqueado por presidentes, secretarios, subsecretarios, legisladores, jueces, policías, munícipes, cabildos, asambleas, partidos políticos, candidatos, líderes sindicales, empresarios, prestadores de servicios, contratistas, oficiales mayores y menores y medianos, así como todos los subordinados, amigos, parientes, compadres, amantes, suegras, cuates, conocidos y chalanes de los arriba mencionados.
Son decenas de miles de compatriotas los que, en un momento u otro, se meten a la bolsa dinero público en cantidades que pueden ir de poquito a alguito, aunque más bien suele ser…
