Muchas veces las mujeres, su entorno y los propios médicos suelen minimizar los síntomas y no darles importancia, desatendiendo situaciones que, tomadas a tiempo, ofrecen un mucho mejor pronóstico, eso se traduce en elevados índices de mortalidad femenina por causa cardiovascular, que podrían haberse evitado”, manifestó el Dr. Aníbal Damonte, cardioangiólogo intervencionista, presidente del CACI. El A-B-C-D-E elaborado por esta sociedad se resume en las siguientes recomendaciones:
A – Atender los síntomas. Muchas veces tanto las mujeres como los propios médicos relativizan síntomas. Es importante que la persona, ante ciertos síntomas, piense en la probabilidad de un problema cardiovascular, y que el médico no los minimice, sino que solicite estudios y tratamiento del como lo haría con un varón.
B – Buscar ayuda. Ante la menor duda, siempre es recomendable…