Hay que saber que “intercalar es castigar”, por lo cual no sirve esa idea de un día sí y un día no comer algo que me gusta mucho. Tener ese recurso siempre que lo considere necesario.
Optar por las cosas “mini”, darse un gusto placentero nada más. Mejor preparar la bandejita, hacer una presentación, nunca comer de parado, en la cocina, tampoco en la cama porque de esa manera no vamos a ir a lavarnos los dientes.
Nunca la tableta entera, siempre el bocado, no comer desde el paquete.
Decirse, “este es un premio que me estoy dando porque hoy he trabajado mucho”.
Identificar aquello que más nos atrae: si son los dulces de los carbohidratos, en un primer momento no los tengamos a nuestro alcance.
Saber elegir: el pan…
