Frases como “todo me sale mal”, “nadie me quiere”, “soy un desastre”, “me tiene bronca” y otras de la misma índole, son las que pueden invadirnos a diario y hacernos ver la vida con un lente bastante oscuro. Se trata de los pensamientos negativos.
Para la doctora Graciela Moreschi, médica psiquiatra, este tipo de pensamientos (también denominados disfuncionales), por lo general están ligados a ciertas creencias culturales, es decir, tienen que ver con lo trasmitido y las generalizaciones hechas a partir de la experiencia: “Si alguien fija su atención siempre en lo que le falta, porque sus padres marcaban sólo los errores, tendrá una mirada sesgada de la realidad que justifica pensamientos tales como ‘todo me sale mal’, ‘nadie me quiere’, ignorando las situaciones agradables, de éxito, o amor”, comenta…