1 Mar Marcar objetivos, y de acuerdo a los mismos, trazar el plan de actividad física.
2 Empezar con un plan lógico, no con planes que prometen cambios milagrosos en cuatro o seis semanas, porque no se van a cumplir.
3 Hacer una combinación adecuada entre ejercicios y un plan de alimentación: no hay que optar por uno u otro. El ejercicio, sólo, no va a poder compensar un ingreso calórico muy elevado; y, asimismo, un plan de alimentación muy restringido (salvo que sean pacientes hiperobesos), no logrará ser mantenido en el tiempo.
4 Idealmente, un chequeo médico previo, que no tiene que ser caro ni complejo: historia clínica, análisis de sangre, examen físico y electrocardiograma. Cualquier cobertura médica, cualquier hospital y cualquier centro de salud público lo tienen. Si en cualquiera de esos…