A diferencia de otras marcas, el fundador de Rolex, Hans Wilsdorf, no era un relojero con un proyecto de marca, sino un emprendedor que en 1905 creó en Londres una empresa de distribución de relojes, con la visión de hacerlos elegantes y fiables. Respecto al nombre, la idea era que fuera corto, que resultara atractivo en la esfera y fácil de recordar y pronunciar. Tras muchas pruebas infructíferas, de repente, dando un paseo en tranvía alguien le susurró “Rolex”. A partir de aquí, se centró en la fiabilidad, recibiendo en 1914 el primer certificado de alta precisión. Más tarde, en 1926 construyeron el primer reloj hermético con el nombre de Oyster. Para garantizar su fiabilidad y como atracción para sus clientes potenciales, consiguió que Mercedes Gleitze (nadadora inglesa) cruzara el…
