Los arqueólogos de la Universidad de Barcelona han descubierto en la necrópolis del yacimiento egipcio de Oxirrinco dos nuevas tumbas, entre las que destaca una intacta de época saíta (664-525 a.C.). Y es que esta sepultura albergaba otro sarcófago antropomorfo, esta vez masculino, con un individuo momificado y un rico ajuar funerario: los cuatro vasos canopos con las vísceras momificadas, 399 ushebtis — las figuritas que acompañaban a los difuntos en su viaje al más allá—, una jarra de cerámica con restos de vendas, un escarabeo de corazón, numerosos canutillos y cuentas de fayenza pertenecientes a la malla que lo cubría y diversos amuletos (udyats, una figura del dios Horus, tallos de papiro o varias dobles plumas).
Asimismo, guardaba otro sorprendente descubrimiento, ya que las momias presentaban lenguas de oro.…
