El empleo de rampas en la construcción de algunos monumentos del Antiguo Egipto cuenta, además de con pruebas de carácter arqueológico, con textos que citan esta técnica y con representaciones de trabajos de este tipo en algunas tumbas. A este respecto, el texto más destacado es el papiro Anastasi I . Su nombre proviene de Giovanni Anastasi, cónsul general de Suecia y Noruega en Egipto a mediados del siglo XIX, entre cuya colección de papiros destaca precisamente el Anastasi I , que, fechado en el año 1300 a.C., recoge problemas matemáticos constructivos como este: “Hay que construir una rampa de 630 codos de altura (327,6 m) y 55 codos de anchura (28,6 m) , que…
