Nuestra vida no comienza a partir del día de nuestro nacimiento. Antes hemos tenido “otra vida”: la que hemos experimentado durante nueve meses protegidos en el nido acuático que significa el seno intrauterino. La ciencia reconoce que, durante este período, muchos acontecimientos pueden ser vitales para nuestro futuro desarrollo. Si la madre es alcohólica, tiene una alimentación deficiente, o incluso es objeto de malos tratos, estas circunstancias pueden repercutir en el bebé. Sin embargo, entre las corrientes teóricas surgidas al calor de las modas orientalistas y el movimiento New Age, en los años sesenta y setenta del siglo XX, hay una “terapia” que sugiere que todos los traumas que arrastramos en nuestra existencia provienen de la misma experiencia traumática que significa abandonar la vida intrauterina. Se trata del Rebirthing, también…
