¿Qué sentimos cuando tenemos un día gris? Tristeza, desgano, melancolía. Para Thom Browne es todo lo contrario: detrás de este color, que usa en todas sus colecciones, hay muchas tonalidades. Después de una fallida carrera como actor, el 2001 comenzó su negocio en el West Village de Nueva York, ofreciendo, por supuesto, cinco trajes grises con cita previa. Con cada chaqueta y pantalón combinó un cárdigan de punto gris, una camisa Oxford blanca, una corbata gris con pasador plateado y unos clásicos zapatos de salón negros. El pantalón tenía un dobladillo en el tobillo. Así nació el uniforme de Thom Browne, su look identitario y cotidiano. "La idea de la uniformidad para mí es interesante, porque muestra la verdadera individualidad, la verdadera confianza", declara. Esa seguridad se conecta con el…
