Sus inicios siendo fotógrafo los recuerda de una manera muy particular: “Cuando era adolescente una amiga tuvo una ruptura y solo hablaba con su exnovio por mensajería instantánea, para eso necesitaba una foto en que se viese guapa para su perfil. Me puse manos a la obra. No tenía absolutamente idea de fotografía, tomé la cámara de mi padre, la maquillé, vestí e hicimos esas fotos. ¡Aún las conservo y nos reímos al verlas! Luego, todas mis amigas querían fotos y empecé a capturarlas a menudo, creando nuestras pequeñas editoriales, donde yo las arreglaba y vestía… para nosotros era un juego”. Lo que, sin duda, fue el empuje de su carrera y sus inicios en Fotografía y Moda en Inglaterra, para luego hacer un intercambio en Milán. Álvaro, quien nació…
