DEL dulce sabor de la victoria al salado gusto del mar. Después de celebrar junto a su marido, el «quarterback» de los New England Patriots, Tom Brady, su victoria en el Super Bowl, Gisele Bündchen y su familia ponían rumbo a su refugio particular, su casa de Costa Rica, donde además de desconectar de la rutina, el matrimonio ha celebrado una fecha muy especial: su décimo aniversario de boda. Allí la pareja, junto a sus hijos, Benjamin, de nueve años, Vivian Lake, de seis, y John Edward, de once años, nacido de una relación anterior del jugador de futbol americano, han disfrutado del sol y el «surf», deporte que suelen practicar en Malpaís, en Cóbano de Puntarenas, su playa preferida. «Me encanta estar en medio de la Naturaleza. Quitarme los…
