UNA DE LAS IMÁGENES MÁS DIFUNDIDAS DURANTE EL VERANO fue la de un grupo de trabajadores del aeropuerto de Luton, en Londres, quienes trataban de reparar una sección de la pista que, literalmente, se había derretido debido a las altas temperaturas que alcanzaron niveles récord en Reino Unido cuando rebasaron los 40 grados centígrados. Esta ola de calor sin precedentes no solo interrumpió los vuelos, también al transporte público, ya que las autoridades instaron a la población a no usarlo a menos que fuera absolutamente necesario. Ese julio se vivieron escenarios similares en Países Bajos, Francia, Portugal, España, Bélgica, Alemania y Grecia, lo que evidenció la crisis climática que se vive no solo en Europa, sino en todo el mundo, por lo que la humanidad tendrá que repensar en los próximos…
