A Ginebra, Suiza, la rodean los Alpes, el Jura, Mont Blanc y el lago Lemán, todos forman el paisaje ideal de una ciudad capital cuya cadencia es única, para algunos podría parecer hasta lenta. Tal vez sea porque está rodeada de tanta naturaleza o por el carácter de sus habitantes o de las organizaciones internacionales tan importantes como la ONU de la que es sede. Lo cierto es que durante los primeros días de abril, la Ciudad de la Paz, como también se le llama, se convirtió en el reino de fantásticos relojes y joyas que cada año retan la precisión, la perfección y la belleza tanto de sus mecanismos como de su estética. Déjate conquistar por algunas de las novedades que se vieron en Watches&Wonders 2025.
CINCUENTA Y CINCO…
