Algunos decimos que somos de letras, porque nos dedicamos a juntarlas de cuando en cuando, porque anduvimos en bachillerato más con libros de Bécquer que de Poincaré. Pero es mentira. Aunque nos den un poco de alergia, en realidad somos números. Es lógico que las cifras, a algunos, nos asusten. El ser humano fue fabricado para contar con los dedos de las manos y de los pies. A lo sumo con guijarros y monedas. Hay aves capaces de diferenciar grupos de objetos de hasta cinco unidades y primates que discriminan lo mucho de lo poco. Pero los números (el 1, el 2, el 3...) son una abstracción mostrenca, un constructo antinatural. Asustan.
Aun así, reconozcámoslo, somos números. Últimamente me ha dado por recolectar cifras. Sin mucho criterio. Son datos que…
