Cuando llega Luis a mi consulta me cuenta que, tras haber pasado cuatro días con molestias en su tobillo derecho, la inflamación, el dolor y la imposibilidad de apoyar fuerte no se van, lo que le extraña sobremanera. Me cuenta que le hicieron una radiografía en Urgencias y no tiene nada roto. Un simple esguince, le han dicho; se solucionaría con una venda elástica adhesiva, desde su pie hasta la parte baja de la rodilla, junto con el antiinflamatorio de turno, claro. “No puedo correr, pero es que tampoco puedo andar bien”, me dice desconsolado. Le duele mucho la parte anterior y lateral del pie, pero también atrás. Le explico que a la parte posterior del pie se le llama tarso, y que está formado por varios huesos de los…
