FUTUROLOGÍA DESCARTADA
El entrenamiento no es un oficio para Uriel Reguero. Posee un trasfondo más emocional, como corresponde al legado de su padre, Elías, precursor de una prolífica saga de preparadores. Él, depositario de la tradición y amigo de la modernidad, dirige un grupo de élite en el que sobresale el plusmarquista nacional de 800 m, Saúl Ordoñez. Pero el espectro competitivo de sus pupilos abarca más kilometraje, circunstancia que, unida al contacto con el universo del fondista vocacional, le convierte en prescriptor ideal para hablar de 10 km. El pucelano comienza con una declaración de intenciones: “Soy reacio a dar planes generales. Depende mucho de lo que el corredor busque, de sus cualidades, del tiempo que lleve entrenando. La predicción de una marca está sujeta a unas variables que,…
