LA PRIMERA CURVA DE LA TEMPORADA SUELE SER UNA TRAMPA La Fórmula 1 arranca, un año más, en el circuito de Albert Park. Esta pista, situada en la ciudad australiana de Melbourne y que acogió su primera carrera en 1996, se ha ganado el privilegio, en los últimos años, de ser el escenario en el que los aficionados ven por primera vez, tras un largo invierno, cómo todos los equipos tienen que poner, al fin, las cartas sobre la mesa. Su naturaleza semiurbana entraña ciertos riesgos, ya que la cercanía de los muros en algunos punto suelen dar más de una sorpresa en forma de accidente. Es un circuito relativamente estrecho y, por eso, en él las maniobras de adelantamiento no suelen ser sencillas, incluso a pesar de contar con…