Música adecuada. Las sinfonía de Brahms y Händel, las Romanzas para violín y orquesta de Beethoven, la Pequeña Música Nocturna de Mozart, las Cuatro Estaciones de Vivaldi, el canto gregoriano, las canciones infantiles y la música étnica o electrónica tranquila (Vangelis, Enya, Anoushka Shankar). Pero, también, se puede recurrir a la música preferida de tu hijo, siempre que ésta sea suave. Si le gusta al niño, es seguro que también le gustará a su ángel protector.
Iluminación tenue: Los ángeles no se sienten a gusto en ambientes tan luminosos que favorezcan los contrastes netos entre la luz y la sombra. La penumbra es su hábitat adecuado, ya que ellos son los encargados de traer la luz. Por eso, preferí las velas blancas a la luz artificial si pretendés entablar una comunicación efectiva…
