En 1961 John F. Kennedy asumió la presidencia de Estados Unidos. Tras años de conflicto, el país necesitaba una reestructuración que desbordaba las capacidades del gobierno. En su discurso inaugural, el recién electo presidente pidió a la población estadounidense sumarse a los esfuerzos estatales por alcanzar ese objetivo: “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país”.
La invitación del joven Kennedy no sólo propició la participación de la sociedad en los temas que aquejaban al gobierno de entonces, sino que se convirtió en una invitación intergeneracional a las diversas comunidades del planeta para involucrarse con su entorno y mejorarlo. Desde ese momento, numerosas organizaciones filantrópicas se han generado como una forma en la que individuos, familias y comunidades han procurado…
