–El museo original estaba ubicado en los sótanos de la sede central de Sancho de Ávila. ¿Cómo se creó?
–En 1970, el gerente del Servicio Municipal de Pompas Fúnebres, Cristóbal Torra, decidió conservar estos vehículos, los más emblemáticos y mejor conservados, y que habían dejado de funcionar a finales de la década de los 50 (en Barcelona, en 1956).
–¿Existen más museos como este?
–En España y en el resto de Europa, no. Es cierto que hay museos con colecciones de carrozas, pero son generales, no especializadas. Hemos tenido visitas concretas, de otras provincias y países, para poder inspirarse para nuevas colecciones fúnebres.
–¿Se utilizan, hoy en día?
–Existe un servicio que, si se contrata, trasladaría al féretro por las calles del cementerio de Montjuïc hasta el nicho. Por ejemplo,…