“Las gafas no son (sólo) un accesorio, son el más esencial de los accesorios, ya que están hechas para permitir ver”, aseguran con rotundidad desde la Maison Bonnet, la centenaria casa de gafas especializada en el diseño de monturas a medida. Fue por la década de 1930 y en la región del Jura cuando Alfred Bonnet inició un negocio familiar que se extiende hoy por cuatro generaciones. En la actualidad, es el hijo de su nieto, Christian Bonnet, quien dirige la Maison, acompañado por sus hijos, Steven y Franck. Además de ellos, entre artesanos, optometristas y ópticos, el equipo está integrado por 20 expertos distribuidos por el taller de la Borgoña y las dos boutiques, ya sea la del barrio londinense de Mayfair o la de París.
Sobre esta última,…