En México tendremos, por primera vez, una mujer presidenta. Haciendo a un lado la polémica, es un hecho que vivimos un momento histórico, y para quienes somos testigo de ello, eso es un privilegio. A mi mamá ya no le tocó ver esto. Nuestras hijas y nietas crecerán sabiendo que una mujer es capaz de ser mamá, directora de una empresa, astronauta, futbolista, maestra, científica, presidenta… ¿Puedes ver cuánto impacta eso en el imaginario colectivo de las futuras generaciones de hombres y mujeres? Porque en ellos, también se va gestando una percepción nueva de lo que una mujer es capaz –y tiene derecho– de hacer.
En ese sentido, platiqué con una mujer que, al parecer, ha hecho todo lo que ha querido sin importarle lo que piensen los demás: Kate…