Esta edición celebramos a todas las madres: las que nos leen, las que se fueron, las que acaban de serlo, las que somos y las que nos heredaron el gusto por Vanidades… Tuve el privilegio de conversar con una mamá muy chingona, y ustedes me van a perdonar el atrevimiento de escribirlo aquí, pero si no fuera porque la RAE ya nos da permiso, no lo haría; se trata de Elena Poniatowska, una escritora a la que admiro mucho. Son sus hijos, seguramente, los únicos con el derecho y la posibilidad real de calificar así (o de cualquier otro modo) a su madre, pero yo quiero hacer aquí un homenaje a una mamá de quien, a través de una larga entrevista, aprendí una lección importante: las mujeres merecemos hacer lo…