Las reuniones familiares son momentos que todos esperamos con ilusión: Ver a nuestros seres queridos, compartir risas, anécdotas y, por supuesto, buena comida. Sin embargo, muchas veces, estos encuentros se convierten en un verdadero dolor de cabeza, sobre todo cuando te toca organizar todo y poner gran parte de tu bolsillo, pues implica un riesgo a tu economía personal.
¿Quién no ha sentido la presión de ser el anfitrión y que todos esperen que tú seas el único en cubrir los gastos? Esto puede generar gran estrés, resentimientos y hasta conflictos familiares, pero tranquilo, con un poco de estrategia y comunicación con tus seres queridos, puedes lograr que la reunión sea un éxito sin que recaiga todo en ti, y, lo más importante, que tu quincena no desaparezca en un solo…
