Diecisiete años después de un escándalo que perjudicó su imagen artística y la tuvo por mucho tiempo en titulares de los medios como “la amante de Cuauhtémoc Blanco”, Sandra Montoya reivindica su verdad.
En entrevista con TVNotas, revela que, debido a la infidelidad constante del exfutbolista a su entonces prometida, Rossana Nájera, esta contrató a un paparazzi, quien, asegura, fue el que difundió las imágenes de ella con Blanco, tras una noche de pasión, y no ella, como le atribuyeron en linchamiento mediático.
La tendencia del examericanista por buscar relaciones causó desconfianza en su pareja oficial, y ella fue quien se encargó de que se documentara, según Montoya, su infidelidad con la cantante.
“Después de todo este incidente, descubren que la señora (Nájera) le pagaba a un paparazzi para que…
