David González nació con síndrome de Miller, una condición genética que ocasiona discapacidad motriz y auditiva. Se estima que hay 70 personas en el mundo con este problema. Su papá, José Luis González Moya, reconocido pianista y compositor, emprendió una lucha junto con su hijo para superar las limitaciones y convertirlas en posibilidades creativas. Esto lo llevó a consagrarse como pianista. El documental Concierto para otras manos, estrenado en salas de cine el pasado 10 de julio, fue nominado al premio Ariel como mejor largometraje documental. Su historia representa un hermoso mensaje sobre la relación padre-hijo. David (D) y sus papás, José Luis (J) y Cristina (C), platicaron con TVNotas.
J: “Soy pianista de profesión. Me formé en México, pero estudié 8 años en Alemania: Piano, dirección de orquesta y…
