Juan Gabriel tenía un escondite en Madrid. Era un departamento en la primera planta, en el famoso barrio gay de Chueca. Ahí es donde solía tener sus aventuras amorosas.
Lo más escabroso del asunto es que, supuestamente, ese departamento de 250 metros cuadrados, largos pasillos, 3 habitaciones y balcones que miran a una icónica esquina de Madrid, fue registrado a nombre de su amiga Isabel Pantoja, con el fin de evadir impuestos y ocultar propiedades. A su vez, ella lo puso a nombre de su hijo, Kiko Rivera, también como una estrategia para mantenerlo oculto de Hacienda. Más tarde, el lugar, aparentemente, fue vendido.
Hace unos días fui hasta allá, y ahí me encontré con una vecina, la dueña de un restaurante que está justo debajo del balcón donde Juan Gabriel…
