Dicen por ahí que lo que no se hereda, se hurta, y Valeria es un claro ejemplo. Ella es hija de la gran Aída Cuevas, e inicia su camino en el regional mexicano de la mano de su mamá, con quien hace una gira.
Platicamos con ella y nos dijo que, aunque no quería ser cantante, al final entendió que ese era el camino: “Negando la cruz de mi parroquia (ríe) entré en razón. Aunque me rehusaba, siempre acompaño a mi mamá a sus shows. Uno de los de mariachis me dijo que tenía que seguir el legado de ella. Dijo que si no seguía, se iba a perder todo y tenía razón”.
“Hablé con mi mamá y con mis hermanos, que son sus productores. Me leyeron la cartilla: Si…
