Este arte revisa el reflejo en el rostro de los cinco elementos de la filosofía china, que están asociados a los rasgos y tendencias de la personalidad.
MADERA: creatividad, crecimiento, flexibilidad, liderazgo, fuerza de voluntad, impulsividad.
FUEGO: entusiasmo, pasión, energía, calor, inspiración, expresión, sociabilidad, irritabilidad.
TIERRA: estabilidad, practicidad, paciencia, generosidad, receptividad, conformismo, apatía.
METAL: concentración, determinación, claridad, estructura, disciplina, individualidad, frialdad.
AGUA: fluidez, intuición, profundidad, reflexión, receptividad, misterio, sensibilidad, pasividad.
El rostro se divide en tres partes, frente, media e inferior: éstas corresponden a carrera o mente; relaciones o emociones, y salud o instinto. La parte de mayor longitud gobierna la forma de ver el mundo y de solucionar problemas. El lado derecho del rostro refleja la energía gobernada por el lado izquierdo y creativo del cerebro (femenina), por lo…
