Desde principios del 2000, los reality shows se convirtieron en una excelente fuente de mercadotecnia para las televisoras. Gracias a sus contenidos generan la atracción del televidente. Pero no solo eso, sino que también dieron romances entre sus participantes, peleas, desacuerdos, accidentes, estrategias comerciales, jugosos contratos y, en algunos casos, el odio de los fanáticos. Aquí te presentamos algunos de los ejemplos que, sin duda, han logrado un lugar preferente en la televisión.
“BIG BROTHER”: VARIOS AMADOS, OTROS ODIADOS POR EL PÚBLICO. ALGUNOS HASTA EN LA POLÍTICA PARARON
La primera edición de este reality realizado en México fue en 2002, bajo la conducción de Adela Micha. Participaron 12 concursantes desconocidos: seis hombres y seis mujeres. Estuvieron aislados 106 días y vigilados por varias cámaras de televisión las 24 horas. Este…
