En las oscuras y asfixiantes calles de una ciudad opresiva, Martín luchaba por sobrevivir tras perder su trabajo. La desesperación lo consumía mientras veía cómo la ciudad devoraba su dignidad y esperanza sin piedad. En ese sombrío escenario, apareció Lucas, un antiguo amigo convertido en una sombra, consumido por el resentimiento, la amargura, las drogas y el alcohol.
Lucas, sin escrúpulos, le propuso a Martín una idea descabellada: robar para subsistir. Le aseguró que era la única forma de vengarse del sistema, el mismo sistema que nunca había pensado en ellos, los invisibles. Martín se resistió al principio, pero la necesidad de escapar de la miseria lo envolvió como una garra afilada. Sin un centavo en el bolsillo y sin horizontes en su vida, comenzó a ver esa opción como…