“‘Toqué fondo’ con el alcohol; hubo un momento en que hasta subirme al escenario me daba miedo” Aunque la vida de Luis de Alba ha estado llena de turbulencias, tanto emocionales como de salud, a sus 71 años, sigue siendo un hombre divertido, trabajador y hogareño, pues su famila es su refugio y donde se desahoga de los problemas con amor y tolerancia. Fue precisamente en su hogar, en Guadalajara, Jalisco, donde nos recibió en compañía de su esposa Abigail Alfaro, de 47, y sus dos hijos menores, Luis Ángel, de 16, y Alex, de 11; y ahí nos abrió su corazón para hablarnos de él como un hombre común que enfrentó la adicción al alcohol y las drogas, y al artista que ha hecho historia en la comedia mexicana…
